Marisco: la alegría de los mares - El Espigon
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Marisco: la alegría de los mares

Marisco: la alegría de los mares

Nos gusta haceros felices, por eso vamos a hablar de un producto que aporta una sensación inconfundible de bienestar al consumirlo, el marisco. Este se clasifica principalmente en dosgrandes gruposmoluscos y crustáceos.

Los moluscos son invertebrados y los hay de varios tipos. En primer lugar, nos encontramos con los univalvos, tienen una única concha y sería, por ejemplo, el caso de las cañaillas. En segundo lugar, encontramos los bivalvos, que cuentan con dos conchas, como, por ejemplo, las almejas, coquinas, ostras o mejillones. El tercer tipo de molusco es el cefalópodo, que no tienen concha ni caparazón externo y presentan su cuerpo en forma de bolsa (sepia, calamar, pulpo, etc.).

En cuanto a los crustáceos, tienen la peculiaridad de contar con un caparazón duro que los protege. En este grupo, podemos encontrar, entre otros, a las cigalas, langostas, bogavantes, percebes o cangrejos.

Propiedades nutricionales. ¿Marisco sí? ¿Marisco no?

Marisco sí, indudablemente. En otro post anterior, os contábamos las propiedades nutricionales del pescado y la importancia de consumirlo entre tres y cuatro veces por semana para aprovechar todos sus nutrientes, pues bien, el  consumo de marisco no es menos importante. En una dieta equilibrada, deberemos incluir todo tipo de alimentos, aunque sin abusar de nada, sobre todo si tenemos algún problema de salud. El marisco se caracteriza por ser un alimento que tiene un contenido graso muy bajo y es rico en nutrientes importantes como yodo, magnesio, sodio,  zinc o potasio. También es una fuente importante de Omega 3, así como de proteínas y vitaminas A y E.

Mariscada

Elegir qué piezas de marisco nos llevamos a casa

Cuando compramos marisco, deberemos tener en cuenta que en algunas especies -como las nécorascentollas y el buey de mar-, las hembras tienen un sabor más sabroso que el de los machos. Para diferenciar las piezas por sexo, tenemos que observarles la parte de abajo, si termina en pico es macho y si, por el contrario, tiene una forma más redondeada, es hembra.

Además de esto, para elegir una pieza perfecta, tendremos que seguir varias pautas cuando vayamos al mercado. Nos interesan las que estén lo más llenas posible y, por supuesto, las más frescas. Estos dos factores anteriores tienen más importancia que, por ejemplo, el tamaño.

Por otro lado, evitaremos comprar crustáceos a los que les falte alguna pata o que las tengan rotas, ya que durante la cocción podría entrar agua y variaría el sabor de la pieza.

Un indicativo de frescura son los ojos, estos deberán estar brillantes y las antenas tiesas. En el caso de los moluscos, se compran siempre vivos y debemos observar que cierran sus valvas o conchas cuando les damos un toquecito. Deberemos prestarle mucha atención al olor que desprenden para conocer su estado de frescura.

Si sois grandes amantes del marisco y lo queréis comer alguna vez sin salir de casa, estad atentos. Aunque nosotros os recomendamos que vengáis a vernos y, entonces, os lo pondremos por delante. No obstante, en breve os contaremos algunos “secretillos” para que os quede rico y sabroso.

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